El drástico retroceso de la industria automotriz debido a sus planes para los vehÃculos eléctricos se ha cobrado otra vÃctima: Honda, que registró su primera pérdida anual desde 1955.
Honda y otros fabricantes de automóviles globales redujeron sus ambiciones en el sector de los vehÃculos eléctricos después de que la administración Trump modificara las normas de emisiones en EE.UU. y eliminara el crédito fiscal de US$ 7.500 para los compradores estadounidenses. Las ventas de vehÃculos eléctricos cayeron drásticamente tras la eliminación del crédito fiscal en septiembre, y el reciente aumento en los precios de la gasolina no ha impulsado un incremento significativo en la demanda de vehÃculos eléctricos por parte de los compradores estadounidenses.
Las compañÃas automotrices esperaban normas de emisiones mucho más estrictas en EE.UU., lo que las llevó a invertir miles de millones de dólares en una gama de vehÃculos totalmente eléctricos en algún momento de la próxima década. Sin embargo, la administración Trump derogó las normas de emisiones más rigurosas implementadas por la administración Biden y eliminó las cuantiosas sanciones económicas que enfrentaban los fabricantes de automóviles por infringir dichas normas.
Estos cambios llevaron a los fabricantes de automóviles a centrarse nuevamente en la venta de grandes camionetas y SUV de gasolina, con las que obtenÃan la mayor parte de sus ganancias. Pero este cambio ha resultado costoso para los fabricantes de automóviles, quienes se han visto obligados a depreciar el valor de sus grandes inversiones en vehÃculos eléctricos.
En su ejercicio fiscal que finalizó en marzo, Honda informó de una caÃda en sus ganancias de 1,6 billones de yenes, o casi US$ 10.000 millones, lo que eliminó lo que de otro modo habrÃa sido una ganancia potencial de US$ 7.400 millones para el año. En cambio, registró una pérdida neta de 403.300 millones de yenes, o US$ 2.600 millones.
Honda también indicó que esperaba una depreciación adicional de su inversión anterior en vehÃculos eléctricos en el presente ejercicio fiscal, aunque no lo suficiente como para generar otra pérdida.
Los resultados de Honda siguen a los de General Motors, que informó de un cargo de US$ 7.200 millones en 2025 por su reducción de labores en el sector de los vehÃculos eléctricos, mientras que su rival Ford anunció un cargo de US$ 17.400 millones para el año y Stellatis, que fabrica automóviles en Norteamérica bajo las marcas Jeep, Ram, Dodge y Chrysler, informó de un cargo de 25.400 millones de euros, o US$ 29.700 millones.
GM logró obtener ganancias este año, incluso con el cargo correspondiente. Sin embargo, el costo de reducir la producción de vehÃculos eléctricos también provocó que Ford y Stellantis registraran pérdidas netas en 2025. Ford también prevé cargos adicionales este año.
Aun asÃ, los fabricantes de automóviles no han abandonado por completo sus planes para los vehÃculos eléctricos. Se avecinan normativas de emisiones más estrictas en Europa y Asia, y posiblemente en varios estados de EE.UU., especialmente en California, que cuenta con una regulación que prohibirÃa la venta de autos nuevos de gasolina para 2035, aunque el Congreso ha intentado impedir que dicha prohibición entre en vigor.
A los fabricantes de automóviles también les preocupa la creciente competencia de los fabricantes chinos, que se dedican principalmente a la venta de vehÃculos eléctricos. Los fabricantes chinos tienen, hasta el momento, una presencia relativamente escasa en el mercado estadounidense.
The-CNN-Wire
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